sábado, 8 de diciembre de 2012

Mamá ha vuelto a colocar el árbol de navidad

Mamá ha vuelto a colocar, tras cuatro años sin hacerlo, el árbol de navidad. Este año, con luces y todo. Parece que ella también va soltando lastre, igual que los demás, y lo hace a su manera. Nunca hablamos de cuánto le echamos de menos,no... eso nos lo guardamos cada uno para nosotros mismos o, como mucho lo hablamos con otras personas... pero entre nosotras no.
Yo, inspirada y a gusto en mi habitación, bebiendo un capuccino y oyendo la BSO de Eduardo Manostijeras, no puedo evitar sentir nostalgia. Llevo varios días pensando en él, esa persona que me falta y lo hará siempre. La razón de que no haya habido árbol de navidad todos estos años y, quizás, también lo sea para que hoy vuelva a brillar la luz un poco en esta oscura casa.
Las melodías de esta BSO me hacen sentir ganas de llorar, me ponen triste y alegre a la vez... una paradoja. Por esa razón no desconecto la música: en realidad las sensaciones que me transmite son buenas. Me enternece y relaja. Además, casi siempre vamos por la vida intentando olvidar y obviar sentimientos tristes para no llorar o sentirnos mal... Y yo soy de las que piensa que, en ocasiones, hay que dar cancha a todo ello porque sin todos esos sentimientos buenos y menos buenos, no seríamos quienes somos. Tampoco me gusta ignorarlos demasiado porque una manera de honrar la memoria de mi hermano, es recordándole e, inevitablemente, me sentiré triste al hacerlo, porque le echo terriblemente de menos y daría lo que fuese por tenerle conmigo.
Sigo viviendo la vida recordando todo lo que a él le gustaba y pensando: "esto a él le encantaría" o que ahora que van a estrenar la película de El hobbit, él iría al cine a verla. Creo que esto no terminará nunca... creo que tendré 50 años y seguiré pensando en lo que a él le gustaba y en lo que se está perdiendo por no haber podido estar vivo más años.
Me queda poco para llegar a la edad que él tenía cuando nos dejó y me doy más cuenta todavía de lo joven que era, de todas las cosas que todavía le quedaban por hacer, los sueños que no pudo cumplir, las risas que quedaron en el tintero y las emociones que jamás pudo descubrir como nuevas experiencias.
Él para mí sigue siendo alguien real, alguien que estuvo en mi vida y fue parte de mi alma y mi sangre. A veces, cuando las personas mueren, va pasando el tiempo y, al quedar solo su recuerdo, tienes que recordarte que una vez fueron reales, no formaron parte de ningún sueño, no... estuvieron ahí jugando contigo de pequeño, enseñándote  a montar en bici, haciéndote reír, enfadándose contigo.
Yo tuve un hermano mayor, uno que me ofreció todo eso y más que hubiese querido si las personas no fuésemos tan tontas como para dejar que el orgullo y la vergüenza nos impidan ser más cariñosos con quienes amamos.
Recuerdo su voz, su cara, sus ojos saltones y su torso desnudo, delgado como mi hermana y yo, pero fuerte y emprendedor. Siempre, por mucho que tenga a otras personas queridas a mi lado, me faltará algo.. siempre estaré incompleta, porque un hermano es algo demasiado vinculado a ti como para no sentir esta sensación.
Nunca he sido creyente.... bueno, quizás sí, de pequeña cuando iba al catecismo sí creía en Dios y Jesús... y la nostalgia hacia los seres queridos que ya no están, hoy en día es la única motivación que tengo para pensar que existe alguna vida más allá de lo físico porque, aunque en el fondo sepa que puede que nada exista más allá de la vida, siempre tendré la pequeña esperanza de volverle a ver cuando yo muera. Pero se fue tan pronto, que me queda toda una vida para echarle de menos.
No estoy triste, no os equivoquéis, es solo que necesitaba hablar de él, pensar en lo mucho que le sigo queriendo y pensar que la vida, es injusta y cruel, pero también tiene cosas bonitas si nosotros ponemos de nuestra parte.
Mamá ha vuelto a poner el árbol de navidad y con luces. Hoy sonríe y me dice con la mirada que el dolor sigue ahí, pero ella también lucha por seguir adelante como mi hermana y como yo.
La vida sigue y pronto será navidad.

En nuestra mente, en la mesa siempre habrá un sitio reservado para él, un lugar en el sofá para él, su habitación vacía para él... Y su esencia, en nuestros corazones.

4 comentarios:

  1. Que bonito Lyns!! Estara orgulloso de ti siempre...alla donde este. Feliz navidad.

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    1. Gracias guapísima, se nota que estoy sensible estos días, verdad? Eso espero,que esté en algún lugar y nos espere...
      Feliz navidad reina.

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  2. ¡Hola Lyns!.
    Hacía tiempo que no te visitaba y me he encontrado con este bonito texto, a pesar de lo triste. Siento lo de tu hermano. Creo que ya te lo dije alguna vez en Libro de Arena cuando sacaste el tema. Me alegra que la vida vuelva a normalizarse en tu familia, dentro de lo que cabe, claro. Lo del árbol de Navidad es una buena señal, un buen comienzo.
    Bueno,je,je, me parece demasiado pronto para felicitarte la Navidad. En cambio, te mando un saludo.

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  3. HOla!! Madre mía, desde libro de arena, ya lo recuerdo tan lejano, y fue una época maravillosa. Pues sí, hacía tiempo que no escribía sobre mi hermano y necesitaba hacerlo. Dicen que las palabras más bellas, a veces salen de dolor que surge del amor más grande.
    Muchas gracias por tu comentario y por tus buenos deseos. Espero que te vaya todo bien y que seas feliz. Un abrazo!!

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