lunes, 3 de marzo de 2014

Balance de mi comienzo de año literario

La verdad es que el año, literariamente hablando, ha comenzado muy bien. Las ventas en diciembre para mi vecinita perfecta (La Vecina Perfecta, 2013, Amazon.es) fueron escasas e, inexplicablemente, inmejorables en enero: más de 100 libros vendidos en total, algo que todavía no comprendo y no es porque no confíe en mi obra, sino porque cuando eres autora novel sin apoyo editorial, tus posibilidades de publicidad y marketing son bastante limitadas y, para más inri, ni siquiera estaba promocionando la novela por aquel entonces.
Mi ánimo en este sentido va a rachas. Mi trabajo en la vida real (bastante o muy alejado, por desgracia, de mis escarceos con la pluma) es muy agotador a la par que absorbente (vamos, que hago más horas que un tonto) y mis ganas de poblar las redes con spam suelen ser demasiado puntuales, pues odio saturar a mis contactos y en general a todo el mundo.
Pero vamos, a lo que iba, que vendí mucho ese mes por lo que fuese y eso me animó a volver a darle cancha a esta novelilla a la que ya pensaba que no le quedaban más minutos de gloria.
Y un pensamiento que llevaba tiempo rondando mi cabeza era el de proporcionar a la historia, un escaparate más apropiado: tenía que cambiar la portada. Para ello, pensé en varias opciones, entre las cuales se encontraba la más barata: hacerla yo misma. Pero pronto me dí cuenta de que si quería cambiar su portada actual por otra mejor, lo más acertado sería estarme quietecita con el photoshop (que lo carga el diablo en manos inexpertas) y contactar con alguien capaz de ayudarme.
Así, un día, mi colega Lester Padilla ("La Muñeca", Amazon.es) me etiquetó en la foto de su nueva portada, realizada por el ilustrador Daniel Expósito (conocido por hacer portadas en Dolmen, entre otras editoriales). Conocía al artista por varios contactos en común facebookeros y había visto su trabajo, el cual me gustaba mucho y al ver que estaba promoviendo una campaña para ayudar a los autores independientes sin recursos a mejorar su portada, ahí que me fui yo, a preguntarle si me haría la mía. Y bueno, fue la mejor decisión que he tomado al respecto porque Daniel me contestó enseguida, fue súper amable y profesional, tanto que, tras contarle la idea que tenía en mente y los detalles de mi historia, en pocos días tuvo el trabajo terminado y me presentó esta espectacular portada:

¿Verdad que es maravillosa? Con esta portada, aunque el libro no vuelva a tener el boom inexplicable de enero (las ventas siguen moderadas), al menos me quedo contenta de que la historia de Giselle y Michael tiene la portada adecuada. ¡Me he tirado días mirándola sin parar!
Además, aproveché que tuve un rato de inspiración y ganas (¡guau!) y arreglé algunos fallos de maquetación al tiempo que añadía una escena en la parte final del libro. La historia es un corto y es lo que hay. Lo siento por los que ven su brevedad un defecto (en algunos casos se ha visto así), pero a veces creo que hay cosas que deben quedarse tal y como están. Se podrán mejorar escenas, detalles... pero no soy partidaria de modificar en exceso algo que ya funciona (a la mayoría de la gente le ha gustado).
Así que nada, ahí está. A la espera de que salgan algunas reseñas (que, por cierto, reuniré aquí las reseñas para quien quiera leerlas) más y a pasar a la posteridad con su portada perfecta.

Por otro lado, en febrero tuve el placer de participar en dos trabajos: la coordinación del Especial San Valentín de Pandora Magazine y una antología romántica titulada "Ocho corazones y un San Valentín".


El especial de la revista, reunió una amplia variedad de artículos sobre arte, cine, música, literatura, oriente... todos ellos, centrados en el tema de San Valentín, además de una amplia lista de relatos (los ganadores del concurso que habíamos convocado y los autores invitados por mi parte). A todos agradezco desde aquí su entusiasmo por colaborar con nosotros en este número especial y felicito por su buen hacer con las letras a cada uno de ellos.
Y como no, felicitar también a mis compañeras de redacción que hicieron un trabajo maravilloso. Y un gracias enorme a Bea e Iona por ayudarme en TODO. 

En cuanto a la antología "Ocho corazones y un san Valentín" (VVAA: Castalia Cabott, Iris T. Hernandez, Samanta Rose Owen, Anele Callas, Chloe Santana, Lydia Alfaro, Verónica García Montiel. Y la colaboración especial de la escritora Olivia Ardey), fue una sorpresa total porque no conocía a ninguna de mis compañeras de manera estrecha y un día, la promotora de la idea, Iris T. Hernández, contactó conmigo para proponerme participar, oferta que acepté encantada porque me apetecía mucho volver a estar en una antología y más aun, si era romántica, mi género predilecto y en el que menos huella he dejado, curiosamente. Ha sido una experiencia maravillosa para mí porque he tenido la oportunidad de conocer a autoras como yo que buscan conseguir un sueño. Gente cargada de humildad, ilusión y cantidad de buen rollo. Me encanta conocer gente así.
Además, el libro ha conseguido muy buenas críticas, así que no puedo estar más satisfecha de tener mi relato "Destino de fuego" entre sus páginas.
En fin, mi carrera literaria aun no ha despegado del todo, sigo esperando mi momento y, mientras llega esa soñada llamada de mi agente (la genial Chus), me divierto metiendo el hocico donde puedo y me dejan, jeje.
Por último, dejaros los enlaces a todo lo mencionado en esta entrada.
El de la revista, os lo colgaré más adelante, pues estamos en proceso de colgarla gratis en nuestra web y en otra plataforma.




1 comentario:

  1. Me alegro de que te vayan las cosas bien. Y mejor que irán, no lo dudes!!

    Javier Núñez

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